18.04.2015

Tlatlaya

Íbamos pasando como siempre por esa calle seca y jodida.

La bodega
Los disparos

Tlatlaya es ese tiempo cuando el corazón está negro y rojo.
Rojo de sangre y ennegrecido por los balazos.
Aguantando el que muchos escupan sobre mi nombre y sobre mi memoria.

Nada de lo que hice valió la pena para ustedes, pero jamás le pedí a nadie que cargara conmigo. Yo me hice el favor de ir sólo por el camino que me llevó al paredón.



Antes de que esos miserables me fusilaran, pensé:
"He robado, corrompido y he dado muerte a varios."
"Pero al menos no soy soldado."
Tal vez me leyeron la mente y por eso con saña, con mala sangre me ejecutaron en una instancia más del tribunal de plomo.

Basado en un acontecimiento real y en una lectura reciente de "Lo de Antes" de Luis Spota.

30.01.2015

Imperativo categórico privado

"Vivir la vida propia como si la propia vida dependiera de ello."


Ser desesperadamente sí mismo es la tabla de salvación para quienes no pueden mentirse de manera convincente. Es un viaje desagradable que no es fácil de evitar. Es también un premio de consolación de quienes no pueden crearse una historia.

El viento siempre sopla fuerte en contra de aquellos débiles de voluntad.

11.06.2014

Himmelbjerget

Cuando tenía apenas 16 años, entré a una escuela nueva. Como no sabía mucho de nadie, no pude conversar fácilmente con mis compañeros. En la clase de inglés notaron que podía hablar el idioma. Me preguntaron unas cinco o seis cosas que terminaron por develar que mi abuela había desembarcado hace más de 40 años en el puerto de la Villa Rica de la Vera Cruz. No era de aquí. 

- ¿Por qué tienes esa moneda en tu llavero?
- Es una corona. Me la dieron porque es del año en que nací.
- La moneda dice que es de 1992. No es del año en que naciste.
- Ah, es que es del año en que nació mi hermano. Debí de haber confundido su llavero con el mío...

Mi hermano nació en 1991.

Mentí porque tenía que tener una razón para tener esa moneda. Tenerla simplemente porque las coronas tienen un hoyo en el centro y las hace ideales para cargarse en un llavero o simplemente por apego al allá que siempre me pareció más bonito y menos pedestre que aquí era imperdonable.

De ahí en adelante, un tipo del cual recuerdo su rostro pero no su voz nunca cesó de arrojarme frases sardónicas como "miren, cuidado que ahí viene el danés".

Ya soy mayor. Ahora solamente deseo que él se ahogue con su propia saliva, porque yo (a diferencia de él) sí aprendí a callarme.

10.06.2014

La falacia del 18

Hacerse notas a sí mismo pidiendo que valga la pena leerlas después. Las notas a sí mismo son un mecanismo para entablar el diálogo privado de la más baja clase.

Anna

Mlle Aj. recibió mi postal.

14.04.2014

Tonalidades de gris

Hoy le envié una postal a Anna. Son letras que pretenden salvar dos años de ausencia.

2e arr
Rue d'Aboukir
Mlle Anna A.